Um artigo…

Este artigo foi indicado pelo amigo Geraldo Sobreira. Achei interessante compartilhar com vocês! Espero que gostem e apreciem a leitura.

Derecho de piso en la Milonga
Por Manuel Gonzalez

Revista PUNTOTANGO

Foto: Julita Kissa

Nunca lo voy a entender. Una amiga, siempre me lo contaba. Mucha gente habla de eso, y hace añares que no me ocurría. Pero el otro día visitando por primera vez a cierta milonga de barrio; sentí algo de eso ante las notables negativas de las féminas habitués del lugar. Y claro; me reí de tal actitud apedreando con bailes a todas las otras muchachas del lugar que eran la enorme mayoría y luego de hora y media, a las que antes ní me habían mirado. Pero quiero comentar el hecho, no como algo personal, sino como algo que desgraciadamente, parece ser aceptado y generado por algunos que bailan hace tiempo, o los/as que tienen un grupito “cerrado” de amigos en la milonga, que sentados desde su mesa “juzgan” colectivamente y dictaminan quienes pueden bailar o no con ellos.

Son los creadores de estos males quienes crean y creen en las jerarquías de la milonga, tratando de formarse una imagen de bailarín famoso/a o reconocido/a como símbolo de status y fama. Estos escalafones son tan bajos y codiciosos, que conozco casos verídicos de gente que ha cambiado sexo por fama.

El derecho de piso es una actitud esquiva y huraña, que se vé en algunas milongas, cuando los habitués, conforman pequeñas sectas donde solo bailan entre ellos o en algunos raros casos con “amigos de amigos”, otorgando esto como extraño favor; o solo aceptando a otros si “califican” luego de extensos ritos y méritos; como por ejemplo bailar con otro/as conocidos antes.

Recuerdo la anécdota de una amiga, donde contaba que una vez en una milonga, tuvo que pedirle al Disc-Jockey, que bailara un tango con ella para que la vieran bailar, explicándole: Es que si no ven que bailo bien, nadie se arriesga a sacarme y plancho toda la noche!. Otra que recuerdo muy bien es cuando escuché a una dama decirle a otra en una milonga del centro: Ah!, mirá a Fulanito de tal, bailando con esa tronca! Ahora guay de que me saque a bailar!; U otra en donde un conocido, luego de verme bailar con una mujer en la milonga, y de sacarla él luego me dijo: Che!, pero esa mina baila desastroso!, cómo es que la sacaste? Me clavé porque te ví bailar con ella!. Este pensamiento -a mí entender estúpido- que dice: Si tal mina baila con tal tipo, entonces sí puede o no puede bailar conmigo, o “Yo quiero bailar con aquel que baila con aquella” que “baila bien” ; Genera distancias que perjudican el ambiente social de la milonga .

Además decir “tal baila bien” (*) Puede ser muy subjetivo, por tanto la mujer que para mí baile bárbaro, quizá para un amigo sea insulsa, tronca, etc.

Me siento un entusiasta del baile, y alguien que pone todo de su sentir en la pista a cada tango sin importar el nivel de baile, o si conozco a mi próxima pareja. Alguien que aprecia y busca que una dama haga lo mismo. Por eso creo en el gran valor del tango social, porque allí se baila, comunicándose y entregándose constantemente con gente desconocida y tal vez de diferentes estilos, barrios, culturas, solo por el hecho de disfrutar y compartir música, baile y cuerpo; porque para bailar siempre con los mismos amigos o parejas, basta con juntarnos en nuestras casas y así ¡Chau milonga!.

EL TANGO NOS IGUALA: Lo maravilloso del Tango social, es que nos iguala, elimina diferencias de escalas sociales y nos permite tener una comunicación directa, sincera y muy diferente en donde lo que realmente importa es el idioma del cuerpo: Podemos estar bailando con una empleada doméstica y a la siguiente tanda con una jueza de la nación sin que esto le importe un rábano al baile, la música y la pasión. Por eso me parece que juzgar antes de bailar o pensar que el otro tiene que tener un nivel probado para bailar con nosotros es perderse algo importante de esta magia (*2) y por eso, me parece muy mediocre el “derecho de piso”. Por otro lado, no entiendo la desconfianza de los que lo crean.

Creo que si tanto se consideran expertos, debieran perder el miedo y bailar libremente con todo el mundo ya que se supone que cuando uno más sabe, menos se equivoca y mejor puede manejar cualquier situación. ¿Está mal equivocarse? Los que tenemos años de experiencia no tenemos derecho a equivocarnos? ¿Está mal que los bailarines o maestros conocidos puedan errar? ¿O es que tienen temor a qué los vean bailar mal?

Seguramente quien crea que no puede ni debe equivocarse, ha llegado al techo de su aprendizaje.
A estos supuestos expertos-habitués, parece horrorizarles que alguien que baile con ellos pueda hacerlos quedar mal delante de su círculo de amigos, profesores, o compañeros bailarines de escenario. Pues bien, que tontería!. Yo siempre impulso a mis alumnos/as y amigos/as a bailar con desconocidos, gente de otros lados, otros estilos, otras milongas y por sobre todo a equivocarse mucho y aprender de ello.(*3) Porque esta facultad de querer y poder bailar con cualquiera es la esencia fundamental del buen bailarín o bailarina, también creo que el lograrlo otorga un estatus “interno” mucho mayor y real que el de ser campeón Mundial en un Festival de Tango, ya que el verdadero jurado son las bailarinas y los bailarines con quienes bailemos y no gente que nos mire bailar.
Opino que quienes quieran sorprender con su baile, debieran hacerlo “bailando” con la gente y no “mostrando”.

PODER BAILAR CON TODOS: Para lograr esta destreza, hace falta bailar por el gusto de bailar y perder absolutamente el miedo a equivocarse. También mucho estudio y práctica, pero más que nada, se logra equivocándose mucho, explorando, teniendo un sinfín de errores y pifias. Tirarse a la pileta todo el tiempo, salir al ruedo; díganlo como quieran, pero del error se aprende MUCHO, y tal vez más que de cualquier cosa, si estudiamos bien sus soluciones y correcciones. Y en esto, no podrán mentir los que bailan hace mucho, y los que alguna vez han inventado pasos, Siempre los mejores descubrimientos e inventos de pasos en el tango, nacen de un Equivoco Pifiarla, equivocar el camino, a veces nos muestra un lugar que nunca habíamos pisado ni pensado, y sin embargo cuando lo descubrimos, puede ser increíblemente bueno, y hasta a veces, mejor que lo que deseábamos lograr inicialmente.

Ahora, luego de toda esta explicación, de seguro que vendrá alguna/no que baila hace tiempo y dirá: -Ah, yo puedo bailar con todos!, pero no quiero!… Porque bla, bla, bla…

Pues bien; sea cierto o no, allí quedará para quienes tengan ese pensamiento, “muerta” u “estancada” la aventura, la pasión y la adrenalina. Quien solo baila con su gente amiga o conocida no sabrá de maravillosos descubrimientos indescriptibles, ni lo que es el “Amor a primer baile”. O me van a decir que cuando van a una fiesta, un boliche, reunión, asado, casamiento, etc. No les dan ganas de hablar, bailar (o seducir) a otra gente “desconocida”? O es que rehúsan comunicarse con alguien porque no lo conocen y solo se relacionan con amigos o amigos de amigos?. No lo creo. La vida es aventura, la vida es misterio y riesgo, la vida debe tener adrenalina, y justamente por todo eso es que “La vida es una Milonga”.

Así lo veo yo al entrar en una milonga: No busco el resguardo de encontrar conocidos; sino la posibilidad de sorprenderme con nueva gente, nuevas bailarinas, nuevos amigos, nuevas orquestas, nuevos músicos y nuevos vinos.
El que no corre riesgos, seguramente no perderá; pero tampoco ganará demasiado y eso es perder también. Además, el que no se arriesga a bailar con alguien que no conoce, siempre correrá el riesgo perderse el mejor baile de su vida que anda esperándonos secretamente por algún lado. Me lo contó una pitonisa milonguera (*4).

Y bueno, si después de todo esto, no hice reflexionar a alguna gente; antes de dejar que sigan en su triste pensar y camino, apuesto todas mis fichas evocando al genial Woody Allen; que lo dijo mucho mejor que yo: “Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades”.

(*) Tener en cuenta que “La milonga”, está pensada para gente que baila de un nivel intermedio para arriba.
(*2) A no ser que uno ya tenga referencias de que la persona es grosera, maloliente, maltratadora, etc.
(*3) Luego los errores se pulen o corrigen en clases o prácticas.
(*4) O Valkiria para los entendidos.

Crédito: Revista PuntoTango, Manuel Gonzalez.

Pedagogía del abrazo

 Olá pessoal, esta matéria foi indicada pela Bárbara Borges, fiel leitora do blog Tango Candango. Veja o que ela diz sobre o artigo. Ao final, acompanhe na integrar a publicação.

“Olá milongueiros, espero que estejam todos muito bem.Nas minhas “blogadas” encontrei essa reportagem sobre tango e a nova visão de como se ter aulas de tango. Claro que no meu caso eu ativei o tradutor pra poder entender mais o menos do que se tratava né? rs… Estou repassando só com a intenção de interagir, já que eu sou uma adoradora virtual do tango, pois a pratica esta impossível….rs!”

 Tango candango: Super obrigada pela indicação tenho certeza que todos vão curtir o artigo. Quando puder veja nos visitar e aí, você põe em prática todo os conhecimentos! Forte abraço, Julita.

 Clarín.com 

ESCENARIOS/ Música  22/04/11 – 21:47

El autor de esta nota sostiene que algunas de las claves del resurgimiento del tango hay que buscarlas en la modernización de la enseñanza del baile, el boom de Internet y las camaritas de video.

El tango, que anduvo tan de pronóstico reservado hasta mediados de los años ’80, un buen día logró sacudirse la modorra y salió a reconquistar el terreno perdido. Varias razones se conjugaron para que aquello pudiera suceder; la menos mentada -y sin duda una de las más importantes- está relacionada con la docencia. En aquellos años aterrizó en las milongas porteñas de un grupo de jóvenes que casi sin darse cuenta modernizó las herramientas pedagógicas con que contaba el tango, revolucionando para siempre su enseñanza.
Graciela González, bailarina y docente, formó parte de aquella avanzada. Sobre lo que ha vivido en sus 23 años con el tango nos dice: “Los que integramos la generación que empezó a bailar en los 80 – los que hoy tenemos entre 40 y 55 años- transformamos el modo de transmitir. Veníamos de la docencia, de la universidad o de otras formas de enseñar la danza… Lo que había antes era la copia de la forma: el maestro te mostraba una figura y vos tenías que copiarla. Se trabajaba por acierto y error. Los maestros milongueros ponían el foco en las piernas y en la forma; nosotros incorporamos el funcionamiento y la sensación corporal.” Aquellos jóvenes que comenzaron a bailar el tango en los años 80 tomaban clases con los pocos maestros que se aventuraban a dar lecciones: allí pasaban largas horas tratando de caminar con elegancia, obtener una buena postura y memorizar las interminables secuencias de pasos y figuras. Por las noches, después de las clases, se juntaban a tratar de entender y decodificar la intrincada ingeniería de movimientos que permite que el baile suceda. Estudiando las sensaciones que iban experimentando, probando alternativas y encontrando los sustentos técnicos que sostenían la complejidad del baile poco a poco fueron ordenando un saber que hasta aquel momento era intuitivo y asistemático. Convertidos luego en profesores, las distintas herramientas pedagógicas que habían desarrollado fueron puestas al alcance de las posteriores generaciones de bailarines. “De alguna forma le facilitamos la vida a los nuevos alumnos –opina Graciela-, los procesos fueron más rápidos y los movimientos difíciles se volvieron más fáciles. En definitiva, se acortaron los tiempos: en un año nuestros alumnos estaban haciendo lo que a nosotros nos había llevado cinco.”
Mientras la nueva didáctica comenzaba a circular y el tango volvía a florecer aparecieron en escena dos actores inesperados: la cámara de video e internet. En efecto, por aquellos años la videograbación dejó de ser el privilegio de unos pocos y se volvió algo cotidiano; como consecuencia, la posibilidad de capturar imágenes, estudiarlas, rebobinarlas y volver a verlas amplió enormemente los horizontes y las posibilidades de trabajo. La irrupción casi simultánea de internet en la vida diaria permitió la propagación de la información, el intercambio (muchas veces la piratería) y el tránsito incesante de los conocimientos. Es decir que a las razones que promovieron un genuino interés en el tango se le sumaron circunstancias excepcionales que permitieron que ese interés cristalizara en un importante fenómeno social y cultural. Dice González: “Cuando vino el boom las herramientas ya se estaban generando. De alguna manera coincidieron tres factores: las nuevas herramientas pedagógicas, las modernas tecnologías de difusión, (videos, internet, dvd, etc…) y el renovado interés por el tango. Creo que tanto las nuevas herramientas como la tecnología fueron determinantes para que el boom haya tenido la envergadura que tuvo.”
El tango es hoy una manifestación cultural que trasciende largamente las fronteras argentinas; un fenómeno que no deja de crecer y que tiene presencia en casi todos los rincones del planeta. Milongueros de todo el mundo llegan a Buenos Aires para tomar clases y disfrutar de las milongas. Bailarines y maestros viajan constantemente al exterior para divulgar el arte tanguero. Aquí y allá surgen nuevas orquestas, shows, festivales y parejas de baile. Mucha agua ha corrido bajo los puentes desde aquellos lejanos tiempos en los que el tango era una expresión mínima, desesperada y muchas veces caricaturesca. El paso del tiempo permite repasar la historia y observar el largo camino andado. “Yo fui a enseñar a Europa por primera vez en el 95–dice González-; en aquel momento, tanto en el exterior como acá, había que estructurar a la gente porque realmente había muy poca información, nadie sabía bien qué era el tango. En este momento, a la gente que recibo en mis clases tengo que sacarles la información que tienen de más y mandarlos a algo más simple. Cuando yo aprendí nos decían “abrazame, cerrá la boca, cerrá los ojos y seguime”; a eso estoy tratando de volver, a lograr que el cuerpo responda lo más naturalmente posible. ”
El análisis no excluye la nostalgia: “En este momento de mi carrera rescato especialmente lo que hicimos con los maestros milongueros; me da la sensación de que aquello tiene un gran valor. El haber pagado derecho de piso, el ganarse el derecho a hacer un paso hace que uno le de más valor a las cosas.”

Para ver:
Graciela González y Pupi Castello; http://www.youtube.com/watch?v=6f_BYsvVUz4
Graciela González (solo en la barra): http://www.youtube.com/watch?v=vTtaIXqDIqY

Crédito: Clarín.com

Conselhos para ser um bom Tangueiro

  1. E scutar muitos tangos, conhecendo seus ritmos característicos, suas cadências, sua poesia, reconhecendo os orrilleros, os canyengues, os amilongados, os clássicos de salão, as milongas e os tangos modernos, reconhecer os autores, compositores, poetas, diretores, cantores, os bailarinos e todas as pessoas que contribuíram para a criação e a difusão de nossa música urbana.Aprender os fundamentos básicos, praticá-los e aperfeiçoá-los, porque isto permitirá a criação das mais belas figuras combinadas que deram fama ao tango argentino.
  2. Ao bailar sentir cada nota, em cada passo, ou figura, a emoção e o sentimento que um artista vai criando com sua companheira.
  3. Nunca olhar o solo quando se baila. Ainda que seja um bom bailarino, tenha uma vistosa coreografia, resulta horrível quando se baixa a cabeça e se olha o chão, perde-se a elegância.
  4. Os gestos e os sinais à sua companheira devem ser suaves e muito sutis, os movimentos bruscos ou exagerados denotam uma grande grosseria, isto não fica bem.
  5. O bom dançarino cria a coreografia para dar luzes à mulher; se o faz, naturalmente será um bailarino de hierarquia e será muito apreciado não somente por seus pares, mas terá o reconhecimento de todas as mulheres.
  6. Caminhar com metade da planta do pé, como deslizando-se, nunca roçar o chão nos passos, nos oitos e nas figuras. Só ao fazer os voleios se levantam os pés, nas caídas ou nos tangos orrilleros, canyengues ou amilongados que acompanham a música do 900, porque era assim a forma de bailar.
  7. Recordar que, para brilhar bailando, há que se ter uma postura erguida, como dizendo ‘aqui estamos nós’, que seja diferente, fazer o desenvolvimento elegante de combinações de figuras e preparar-se para o final da orquestra.

Conselhos de Brian A. Insfran, antigo professor de dança do tango em várias instituições argentinas na década de 1980.

Fonte: Tango, Uma Possibilidade Infinita/ Hélio de Almeida Fernandes. – Rio de Janeiro: Bom Texto, 2000.

Agradecimentos: Dance Tango.

Feriado de Carnaval, 35 anos depois

 

Reproduzo artigo publicado no Portal do O Globo, no Blog do Noblat. O texto é de autoria da jornalista Gisele Teixeira. Se você ainda não conhece o blog dela acessem. Está na lista de recomendados do Tango Candango.

O GLOBO/ Blog do Noblat

Cartas de Buenos Aires

Feriado de Carnaval, 35 anos depois

A segunda e terça-feira de carnaval voltarão a ser dias de festa na Argentina em 2011, após sua suspensão imposta pela ditadura militar do país, em 1976. Um decreto aprovado em novembro passado pela presidente Cristina Kirchner restituiu os dias de recesso durante a festa do Rei Momo.

O feriado foi eliminado do calendário porque os militares não queriam gente nas ruas e o carnaval de Buenos Aires sempre teve um caráter de crítica às autoridades.

Provavelmente os brasileiros que estão com viagem marcada para a capital argentina no feriado querem escapar da festa. E vão. Já que a animação carnavalesca não é o forte aqui. Mesmo assim, há um barulhinho.

O principal atrativo do carnaval portenho são as chamadas “murgas”, que existem desde 1920 e foram declaradas patrimônio cultural da cidade em 2007. São agrupações (mais de 180 em Buenos Aires) que misturam música, dança e representação.

O ritmo é marcado pelo “bombo con platillo”, trazido pelos imigrantes espanhóis, que guia a percussão. Os murgueros entoam canções conhecidas como “críticas”, em que ridicularizam autoridades, personagens públicos e acontecimentos recentes, e seguem uma coreografia que mistura bastante balanço de pernas e braços.

As murgas têm laços fortes com os bairros onde nascem. Entre as mais famosas estão os Cometas de Boedo e Los Amantes de la Boca.

Assim como no Brasil, a folia argentina conta com fantasias enfeitadas com lantejoulas e algum brilho. A mais típica e chamativa delas é a “levita”, uma espécie de fraque colorido usado por homens e mulheres, geralmente com o nome, escudo e cores do grupo de cada bairro. Usam também acessórios como luvas, bastões, laços, gravatas e cartolas.

Uma das hipóteses mais aceitas para a origem da murga remete à chegada de escravos africanos à região do Rio da Prata, principalmente a Buenos Aires e Montevidéu (cidade que tem murga de palco, ao contrário da argentina, que é de corso – rua em italiano).

Segundo a pesquisadora de gêneros artísticos populares do Conselho Nacional de Pesquisas Científicas e Técnicas (Conicet), a antropóloga Analía Canale, há muita influência africana no ritmo e no tipo de baile.

As roupas coloridas e cheias de brilho seriam a parte de dentro do fraque que os amos davam aos escravos, que o usavam do avesso, aproveitando a cintilância do cetim.

Mesmo quem não quer folia pode aproveitar a ocasião para conhecer a Buenos Aires que normalmente não consta nos guias.

Deixo com vocês. AQUI, um vídeo para que tenham idéia de como é a festa aqui.

PS: Esta hora já estou no Rio de Janeiro, em algum bloco de bairro. Gosto de tango, mas minha alma é carnavalesca.

Gisele Teixeira é jornalista. Trabalhou em Porto Alegre, Recife e Brasília. Recentemente, mudou-se de mala, cuia e coração para Buenos Aires, de onde mantém o blog Aquí me quedo, com impressões e descobrimentos sobre a capital portenha

Crédito: Blog do Noblat

Perfil: Lorena Ermocida

Lorena Ermocida 2011

La Milonga Argentina entrevista Lorena Ermocida

En su niñez empezó la Escuela Nacional de Danzas, de Liniers, pero cuando Lorena Ermocida se recibió de profesora, ya bailaba tango:
Fue algo especial, cuando descubrí el tango me dije: ‘es esto’. Me apasionaba la comunicación con el otro, algo fundamental en el baile, más allá de la técnica que te da la libertad para expresarte”, explica esta gran bailarina, de técnica excelente y piernas maravillosas.

A los 16 años, hizo un curso con Mayoral y Elsa María. Luego otros organizadores, apenas vieron sus condiciones la convocaban para trabajos y castings. Así fue como participó de algunas emisiones de “Grandes Valores del Tango”, en televisión; luego concurrió a la escuela de Gloria y Eduardo; de ahí a las prácticas de Olga Besio y Gustavo Naveira; también a la de Mingo y Ester Pugliese; tomó clases privadas con Antonio Todaro, entre otros grandes  maestros, y se sumergió a diario en las milongas: “Todos me dieron  muchísimo. Todos y cada uno de ellos me aportó algo importante”.
A partir de 1989, Lorena Ermocida no paró más. Los primeros años bailó con su novio de entonces, quien en la actualidad vive y da clases en Barcelona. En el espectáculo “Solo Tango” en 1989 y principios del 90 trabajó con Naveira, Pedro Monteleone, Marcela Durán, Marta Antón… hasta que un día se cruzó con Osvaldo Zotto en la milonga de Canning, quien le dijo: “Vos tenés buenas piernas para bailar. ¿No querés bailar conmigo?”. Y le dijo que no, porque entonces bailaba con su novio.
Hasta que un día los dos se vuelven a encontrar. “La gente nos decía ‘ustedes tienen que bailar juntos’… Evidentemente, había algo especial que nos unía…Lo que pasa es que cuando empezamos a bailar, como solo éramos pareja de baile  todo fue  con mucho respeto, con diálogo, nos fuimos conociendo y  aprendimos a trabajar juntos, y por eso creo que duramos tantos años…”.

Llega el año ’94, Lorena realiza una gira a Canadá, luego es invitada al festival de Stanford, donde  “lo conozco a Copes, y me solicita como asistente”. Tiempo después, realiza una gran gira con Fabián Salas por los Estados Unidos. A su regreso hace temporada en Mar del Plata con el espectáculo de Copes, Gotán.
Solicitada siempre por su técnica, disciplina y talento, aprueba una audición para “Forever Tango”, pero finalmente se integra a “Tangox2”. Dicta cursos en Nueva York y Suiza, y a su regreso, de nuevo se reencuentra con Zotto, y realizan una exhibición en el cumpleaños del Club Almagro. Era fines del año 1996. Ahí nomás sale un viaje a Chile (en enero de 1997) y ya no se separan más.
“Recuerdo que allí dimos clases con mucho respeto el uno por el otro. El era un intuitivo, un talentoso. Yo tenía la capacidad de explicar y desglosar en forma pedagógica lo que tanto él como yo queríamos  transmitir”.

¿Qué los unía como pareja artísticamente?
Creo que los dos teníamos en común un gran sentimiento por el tango. Para ninguno de los dos era algo comercial. Y los dos coincidíamos mucho en que el baile era de a dos, bailar para el otro. Eso era lo primordial. En todos esos años recorrimos el mundo, desde Tokio, Singapur, Australia, España, Italia, recorrimos África, Latinoamérica, muchos lugares…

Osvaldo parecía que bailaba en cámara lenta…
Si. Es muy difícil transmitir mucho haciendo “poco”… ¡Y si es difícil hacerlo lento, imaginate seguirlo!… Lo que pasa es que él respiraba y yo sabía para dónde iba a seguir.

¿Que les dirías a quienes no llegaron a verlo bailar?
Que era un talentoso total, innato. Su único maestro fue Todaro, algunas clases con Mingo y lo que aprendió trabajando con Miguel.  Fue un gran talento que creó su estilo propio. Y su estilo se definió al encontrarnos  juntos.

Claro. Hay un Osvaldo antes y después de vos…
Conmigo se sintió libre. Yo podía expresarme y a la vez seguirlo sin  alterar en nada lo que él quisiera hacer

Osvaldo y vos encajaban perfectamente.
Nos sentíamos así, fue una pareja de mucho amor y empezamos a bailar en enero de 1997, formamos pareja en febrero de 1999 y bailamos hasta mayo de 2008.

¿No hubo exhibición de despedida?
No.  Nos separamos bien porque fue algo muy hablado, muy pensado, y era muy difícil seguir trabajando juntos. No queríamos lastimarnos, y hay que saber retirarse. En lo personal, cada uno tenía diferentes caminos. Yo quería formar una familia, otros objetivos. Las necesidades de vida de cada uno eran distintas…

Se emociona. Son muchos los recuerdos para Lorena…
Luego de la separación, en 2008, ella siguió la gira junto a Julio Iglesias con Juan Manuel Fernández y a fin del mismo año  se dedicó a dar clases por los Estados Unidos. La primera mitad del  año siguiente  acompañó a Copes en el show de la Esquina Carlos Gardel; luego se retiró para encabezar el espectáculo Tango Baile en su gira por Italia,  y en el 2010 recorrió Europa durante varios meses.
En la actualidad, no tiene pareja artística fija, pero realizó junto a  Fabián Peralta losFestivales de Filipinas, Chile, y Buenos Aires; y en lo personal está muy enamorada dePablo, un empresario inmobiliario que nada tiene que ver con el tango. “Siento que Dios me dio otra oportunidad…”, confiesa con recuperada alegría.
Este mes, la bailarina viajará a Florianópolis, donde participará del VIº Congreso do Tango(fue nuestra tapa de agosto de 2010), que organiza Fabiano Silveira. En marzo, participará del “Lady’s”, de Johana Copes.
Durante el año realizará distintas Giras por Europa. Participará junto a Fabián Peralta en el Festival de Corea y como jurado en Torino, por el Campeonato Mundial; más adelante a Australia y ya a mitad de octubre  retornará para quedarse por un tiempo en Buenos Aires.
Su gran pasión es bailar y dar clases: “Tengo varios alumnos del exterior que vienen por dos o tres meses a tomar clases, y eso es importante como docente. Me gusta aportar para que cada persona pueda bailar, ya sea como hobbie o como profesional”, define.
Cuando antes de la despedida, en su casa, junto a su perrita Bonnie, y su pareja, le preguntamos sobre su futuro, nos responde con sencillez y sinceridad, como ella siempre se muestra…
¿Cómo te gustaría encontrarte de aquí a diez años?
Me imagino en pareja con Pablo, con hijos, y en lo laboral, dando clases y viajando todavía.

Crédito: Revista la Milonga Argentina

Gracias Maestro – Cartas de Buenos Aires por Gisele Texeira

O bandoneonista Emilio Balcarce tinha 82 anos quando deixou a tranqüilidade de sua aposentadoria para participar de um projeto ousado.

Ensinar a jovens músicos os truques e manhas das velhas orquestras tangueiras – trejeitos que não estavam nas partituras, segredos que nunca tinham sido codificados para as novas gerações. Os “yeites”, ou jeitos, de cada uma das orquestras “típicas”.

O convite veio no ano 2000, quando o contrabaixista Ignacio Varchausky criou a Orquestra Escola de Tango e o chamou para dirigi-la, função que exerceu com alegria de menino até 2008, quando realmente parou de trabalhar, aos 90 anos, já com problemas de audição.

Também violinista, arranjador e criador de tangos célebres como “La Bordona”, Emilio Balcarce faleceu na semana passada, aos 92 anos.

Para quem não o conhece, uma boa introdução é o documentário “Si sos brujo”, dirigido pela americana Caroline Neal, que agora divido com vocês.

A película conta todo o processo de criação da orquestra escola, desde a dificuldade de conseguir financiamento até o momento em que chegam – Balcarce e seus primeiros alunos – para uma temporada em Paris. Finaliza com o famoso concerto no Teatro Colón.

É homenagem emocionante a este grande músico que, depois de tantos anos, voltou à cena com uma disposição inacreditável, para ajudar a nova geração a garantir o futuro do tango.

Emilio Balcarce nasceu no bairro portenho de Villa Urquiza e começou a estudar violino aos oito anos. Aos 14 se iniciou aos segredos do bandoneón, com estréia profissional dois anos depois. Não parou mais.

Seus conhecimentos de instrumentos, harmonia e contraponto eram tão apreciados que ao longo de sua carreia foi convocado pelos principais diretores de orquestra, como

Osvaldo Pugliese, com quem tocou por 20 anos, a partir de 1949. Mas também por Aníbal Troilo, Leopoldo Federico e Alfredo Gobbi, para citar alguns.

Em 1968 fundou o “Sexteto tango”, que durou até 1991. Dizem que foi a formação musical mais “viajante” da Argentina. Gravaram 11 discos, atuaram por dois meses seguidos em Paris, fizeram shows pelo mundo todo. Inclusive na Sibéria!

Logo depois Balcarce se retirou e foi viver na cidade de Neuquén, até ser pinçado novamente por Varchausky. Com os “meninos”, gravou dois novos discos – De contrapunto, em 2000, e Bien compadre, em 2004.

Infelizmente, o professor agora não está mais aqui. A escola que leva seu nome, no entanto, prossegue. Em torno de 150 músicos de diferentes países já passaram pelo espaço, que conseguiu reunir no período um acervo de 700 arranjos originais para orquestra típica. Pelo menos sete orquestras foram formadas. Gracias, maestro.

Deixo vocês com o trailer do filme.

Gisele Teixeira é jornalista. Trabalhou em Porto Alegre, Recife e Brasília. Recentemente, mudou-se de mala, cuia e coração para Buenos Aires, de onde mantém o blog Aquí me quedo, com impressões e descobrimentos sobre a capital portenha.

 

Tango em video dança

Lançamento hoje (1º) do segundo videodança idealizado e coreografado pela diretora do grupo Margaridas Danças, Laura Virgínia. Esta edição retrata um lugar fictício, em Brasília, onde desconhecido dançam na busca do autoconhecimento.

O ponto de partida da criação é o endereço fictício Abs8 – S3 – x0, eixo monumental dos prazeres – saída sorte. Esse junção de códigos de endereços, tão comum apenas para quem vive em Brasília, é um localizador de encontros, de inícios de relações. Local onde os olhares, a fantasia, a possibilidade do afeto acontece. A dança é a língua falada nessa localidade. O abraço de desconhecidos pode fazer cair as máscaras e os disfarces que a vida cotidiana exige.

Como inspiração foi usada a frase de Clarice Lispector – Brasília é o futuro que aconteceu no passado, o videodança retrata o passado se utilizando de elementos do tango e das marchinhas, dos anos 40 e a contemporaneidade na coreografia executada. É como vivemos em Brasília em uma arquitetura urbana modernista. O que é viver hoje numa construção de um passado que na época era um ideal de futuro?

A entrada é franca. SGAS 603 Lote 21 L2 Sul Instituto de Arquitetos do Brasil. *Amplie o cartaz para verificar os horários de exibição.